LOS CONTENIDOS DE ESTE BLOG REFERENTES A OSTEOPATÍA Y TERAPIAS EN GENERAL ESTÁN SIENDO TRASLADADOS A MI NUEVA PAGINA WEB PROFESIONAL: www.carlosmarcos.net

martes, 25 de noviembre de 2008

Jaca y la nieve.

Hoy ha estado casi todo el día nevando en Jaca... El invierno viene anticipado! Ya es la segunda nevada de este año y seguimos en Noviembre.

Esto me ha hecho recordar unas fotos que hice el año pasado desde la ventana un día de una gran nevada.

He decidido ponerlas, merece la pena, son los copos más grandes que he visto nunca y llevo más de media vida en la montaña...

Nos vemos..... (si para de nevar).

lunes, 24 de noviembre de 2008

Fotografías de la naturaleza pirenaica por F. Cartagena

Hoy os quería traer aquí la obra de Fernando Cartagena.
Se trata de un conjunto de imágenes muy cuidadas, de exquisita delicadeza.

Os dejo su web:
http://www.pirineodearagon.es/ por si queréis ver más.

Disfrutadlas! Podéis también descubrir la belleza del Pirineo (y de sus habitantes autóctonos) a través de ellas...

sábado, 25 de octubre de 2008

Prohibido fijar...se en los carteles.


(EL SIGUIENTE TEXTO LO ESCRIBÍ PARA LAS CARTAS AL DIRECTOR DE UN ANTIGUO PERIÓDICO MENSUAL GRATUITO DEL PIRINEO OCCIDENTAL: "Edición Espontánea")



Recientemente hemos visto que ha habido cambios en la ciudad de Jaca, imagino que debidos a una nueva normativa, relativos al fijado de carteles en la vía pública.

Estos cambios han sido:
1) Retirada sistemática de todos los anuncios y carteles fijados en las fachadas y muros de los edificios.
2) Instalación, por parte del ayuntamiento, de un cierto número de paneles fijos especialmente destinados a este fin.

Como profesional que hace uso de esos paneles quiero señalar que los anunciantes privados hemos acatado el nuevo sistema con espíritu colaborador. Personalmente me resulta fácil reconocer que el anterior uso que hacíamos afeaba en exceso las calles de la ciudad o incluso podía llegar a deteriorar algunas fachadas, etc... Quiero dejar claro por tanto que creo que esta nueva normativa, caso de ser bien enfocada, debería ser buena para todos; no obstante también es cierto que desde el principio han surgido problemas para llevarla a la práctica...

El número de paneles instalados es, en mi opinión, insuficiente para cubrir la demanda que existe (se ha limitado mucho el espacio para fijar carteles pero no el tamaño de estos, lo que hace que el sistema no sea funcional).

Los paneles no se han colocado en zonas despejadas sino que se han orillado, por razones de estética pienso que comprensibles, en las calles o plazas.

Uno de los lados resulta visible desde lejos pero el otro es poco visible y se ha destinado sistemáticamente el lado visible, al "uso exclusivo del ayuntamiento" dejañdo el otro para "uso libre" que entendemos es el lugar que nos queda para los comerciantes, profesionales, particulares, etc...

En algún caso la situación del panel hace prácticamente imposible la lectura de los carteles del lado libre sin arriesgarse a ser atropellado por un vehículo (cruce Avda. Francia con Avda. Juan XXIII)...

Pero lo que resulta profundamente irritante es que los encargados de pegar los carteles del ayuntamiento utilicen sistemáticamente AMBOS LADOS con una desconsideración total hacia los usuarios del lado "libre". Además estos carteles del ayuntamiento son de gran tamaño y no ponen uno sino varios... por lo que EMPAPELAN literalmente las dos caras del panel. Al final los nuestros, con frecuencia de tamaño folio o incluso menores, resultan completamente invisibles (nos llegamos a anunciar en cada panel, compartiendo el espacio, de quince a veinte anunciantes diferentes).

Pero lo peor de todo viene cuando descubres que están poniendo a veces hasta CINCO CAPAS DEL MISMO CARTEL. (Dicho sea de paso, los citados carteles están impresos en papel fuerte, en color, con brillo y con gran calidad de impresión; es decir, que deben ser caros...). Sí he dicho bien: cinco capas, unos pegados encima de otros y todos nuevecitos. No bastaba con avasallarnos a los anunciantes privados en sentido horizontal y en sentido vertical... empiezan a hacerlo también en... profundidad.

Ahora en serio y a quién corresponda: Hable Ud. por favor con los encargados del pegado de esos carteles para pedirles que no continuen con estos abusos...
Además si les sobran carteles y ven que no tienen sitio para pegarlos, digo yo que lo suyo sería no encargar tantos para la siguiente vez, en lugar de seguir gastándolos sin sentido, con la única ventaja en principio de poder "enterrarnos" debajo a los demás.

El derroche es en realidad doble ya que además convierten nuestro esfuerzo privado por anunciarnos en un gasto inútil y todo para crear ese lamentable "collage" con aspecto de milhoja bajo el cual desaparecen sistemáticamente ciudadanos y pequeños negocios que intentan prosperar en tiempos de crisis.
...No olvidemos además que esos cartelones los pagamos entre todos, incluidos los que al final acabamos "enterrados" debajo.

Carlos Marcos.

domingo, 28 de septiembre de 2008

LA EMPRESA NO SE HACE RESPONSABLE...


Leído hoy en una nota que ha dejado la empresa encargada de la limpieza de los garajes en mi casa: "La empresa no se hace responsable de los posibles daños causados en los vehículos durante la limpieza".

La cuestión es que te avisan de que saques el coche y si no lo haces, pues ya sabes... te atienes a las consecuencias de tus actos (irresponsables?). Yo lo que entiendo es que si no saco el vehículo, mi plaza va a quedar sin limpiar, lógicamente, pero de ahí a que me toque cargar con los gastos de reparación de los posibles daños... Y además digo yo: ¿Con qué limpian los garajes, como para temer dañar los vehículos? Por favor...No será para tanto,o no debería serlo.

En fin que si nos ponemos así, también yo podría reclamar mi derecho legítimo como propietario, a dejar el coche en mi plaza cuando me de la gana. Es que cuando no nos ponemos razonables...

También el pintor puso un cartel de que estaba PROHIBIDO estacionar los coches dentro del garaje durante las obras de pintura...

¿Qué le pasa a estos señores? ¿Quién se cree que es el pintor para prohibirnos nada... además en casa ajena? El caso es que están convencidos de que tienen razón cuando se declaran irresponsables o les falla la educación

Pues eso: que en este país nos falta aún mucha educación, pero mucha y lo digo porque he tenido bastante contacto con ciudadanos europeos de otros países.


Aquí hacemos cosas increíbles. Aquí la ética y a veces hasta la amabilidad son de gilipollas. Luego se meten con la Educación para la Ciudadanía que quieren poner en las escuelas, como si no nos hiciera falta, pero fijaos cómo son los que menos reconocen su mala educación, los que no quieren que se imparta esta asignatura.

Por otra parte esta disciplina es tan vieja como el mundo. ¿O qué era la Urbanidad que estudiaban nuestros abuelos? ¿No es acaso igual urbano que ciudadano? No es verdad que muchos jóvenes (y adultos) son más maleducados ahora que hace medio siglo? Sí, ya sé que también viven en una sociedad más liberal (a dios gracias)... pero pienso sinceramente que la libertad y la educación no están reñidas sino al contrario, a ver si lo que ganamos por un lado lo estamos perdiendo por el otro... Yo creo que otra vez nos vendría muy bien a todos un poco de urbanidad de esa.

¿Tanto le cuesta a esta persona que redacta el cartel, pedir por favor que saquen los coches para poder realizar las tareas de limpieza adecuadamente (y sin riesgo para los vehículos, en todo caso)?

En cuanto a lo de no hacerse responsable de los daños que uno cause... Eso se llama cláusula precontractual, si no me equivoco, es abusiva y por tanto, nula de pleno derecho... me gustaría ver cómo se lo explican al juez: "Sí lo estropee yo pero ya le avisé de que lo sacara así que la culpa es suya".

Ni caso, no os dejéis amedrentar por estas misivas. En los garajes públicos (qué pasa con los garajes) antes te ponían que la empresa no se hacía responsable de las posibles sustracciones en los vehículos allí aparcados. Entonces para que pago el parking? Por si llueve para que no se me moje? En este caso en concreto me consta que ya hay jurisprudencia al respecto hace años; por su puesto que deben indemnizar y hacerse responsables. Entre otras cosas, para eso cobran.

Carlos Marcos © 2008

sábado, 7 de junio de 2008

Padre, Hijo y Espíritu Santo.


Hay una escuela en psicología, que se conoce como análisis transaccional, que nos enseña que todos tenemos dentro de nosotros un padre, un hijo y un adulto.
Por otra parte, en el estudio del ser humano distinguimos tres niveles: mente, cuerpo y alma (o espíritu).
Finalmente, en la religión cristiana se habla de la santísima trinidad, formada por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

En mi opinión, el padre que todos llevamos dentro, según el análisis transaccional, está representando a la mente y a la expresión verbal de su conocimiento (ambas son indisociables) y al Dios Padre protector de la religión cristiana, el que nos da sus mandamientos.

El hijo hace referencia al cuerpo (los niños están en contacto siempre con sus necesidades corporales, frío, hambre, sueño... "yo quiero"... esto es el cuerpo). Por otra parte el Hijo de Dios es ese mismo Dios pero corporeizado entre nosotros (el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros).

Por último el adulto, que va más allá del padre y el hijo, los trasciende, está en todas partes y es el alma misma, el "ser" que dicen algunos místicos, el espíritu del hombre. En la tradición cristiana se conoce como El espíritu santo que es la llama que todo lo alumbra.

En nuestra vida los humanos tenemos la posibilidad de evolucionar desde posiciones mayoritariamente de hijo, a posiciones de padre para tal vez llegar luego a contactar con el alma.
Aunque siempre queda algo de todos ellos dentro de nosotros como nos recuerda el análisis transaccional.

El hijo es la energía densa del cuerpo (expresada por nuestras necesidades y emociones).
El padre la energía más liviana de nuestros pensamientos (ideales, ética).
El espíritu es la energía sutil, allá donde nos confundimos con el resto del Universo (Dios, Amor) y somos uno con el todo, el amor que no necesita de un padre -como el hijo- ni de un hijo-como el padre-. La consciencia de eso que se ha dado en llamar el ser.

Una emoción es algo casi automático, biológico, son iguales las mías que las de mi perro.
Un pensamiento es algo más elevado y puede ser transformador de la realidad.
Un sentimiento, que requiere siempre de haber pasado antes por el pensamiento, es la fuerza mayor que nos mueve a los humanos.

No se ven además diferencias entre los niveles constitutivos de Dios y el Ser Humano lo que demuestra que Dios está en todos nosotros. El amor está en todos nosotros.
Nosotros no estamos en el Universo, el Universo está en nosotros, como dice Deepak Chopra.

Recopilando yo lo veo así:
hijo/Dios Hijo/cuerpo/emociones/yo condicionado (ego).
padre/Dios Padre/mente/pensamientos/super yo (conciencia).
adulto/Espíritu Santo/alma/sentimientos/yo no condicionado (consciencia/ser).

La tarea del humano es ir pelando capas de la cebolla para acercarse a su verdad suprema, el ser.

Espero que aporte algo. Un abrazo amigos.

P.D.: Al buscar en google-imágenes una foto para encabezar este artículo, he puesto: "cuerpo, mente y alma"... y me ha salido una foto de Deepak Chopra! con un texto debajo sobre unos seminarios que dirige en California, os dejo con ello, no he podido evitar hacer un copia-pega de este bonito ejemplo de sincronicidad...

DEEPAK CHOPRA CUERPO MENTE ALMA
En la actualidad estamos viviendo un momento muy interesante. La medicina nos esta ayudando a entender de una mejor manera como el cuerpo humano funciona y al mismo tiempo estamos comprendiendo que el cuerpo humano es una gran sinfonía que cuenta dentro de sí con un gran genio que es la inteligencia y ésta refleja la sabiduria de universo y sobre todo la exterioriza" Deepak Chopra.
El alma sanadora: Cuerpo, mente y alma, es una exploracion dirigida por Deepak para comprender la relacion de la medicina moderna con las relaciones medicinales de todo el mundo. Una perpectiva moderna que nos trae un nuevo paradigma de la ciencia.Mostrando que la curacion , la espiritualidad y la mente son un todo. Deepak Chopra nos ofrece las herramientas para tomar control de nuestras necesidades de salud y de curación.

...y digo, ahora yo de nuevo, visto lo visto podemos añadir al lado de cuerpo: curación, al lado de alma: espiritualidad y al lado de mente...psicoterapia?, cultura?... prefiero poner filosofía.

Así pues la sanación total sería algo así como la curación para el cuerpo (vida natural y sana), la filosofía biempensante para la mente (más platón y menos prozac) y la espiritualidad para el alma.

Carlos Marcos © 2008

sábado, 19 de abril de 2008

QUÉ ESTÁ PASANDO CON LOS NIÑOS?


El otro día ví por la ventana como una mujer mayor discutía con una niña, supongo que su nieta, porque la pequeña le exigía que cogiera el móvil para llamar a no sé quién; la abuela no quería llamar e insistía en que en ese momento no hacía falta y que además esas cosas cuestan dinero... pero en un momento dado, por temor a una rabieta de la criatura, cogió el móvil y llamó. Bajada de pantalones al canto.

Ese es "el principio del fin" según los expertos en educación infantil: Cuando se le da la razón a esa niña, aunque no la tiene, por miedo a su reacción...


Esa es la peor opción a la larga para todos, sobre todo para ella. Sólo se toma porque es la opción más cómoda para el adulto, y en un abuela puede ser comprensible porque la educación de la niña no es realmente su responsabilidad de forma directa... el tema es que los padres no hagan lo mismo. Los abuelos siempre lo han hecho. Lo de malcriar a los nietos tal vez sea su rol... pero ahora demasiados padres también lo hacen y esto es lo que veo más peligroso para la educación del niño.


Sinceramente, me parece una actitud mucho más adecuada por parte de un padre, la de atreverse (por las buenas, desde luego) a llevarle la contraria a un niño cuando éste no tiene razón, que dársela para no complicarse la vida o para comprar su cariño... (Quién es el niño en ese caso?) Estas dos razones para decir que sí cuando es que no, son una forma como otra cualquiera de hacer trampa, de buscar mi interés en vez del del niño. La cuestión es que los niños no son tontos y a la larga no respetan estas actitudes y sí las contrarias, las éticas, siempre y cuando no se impongan de forma agresiva.
Os he copiado literalmente unas líneas de una entrevista a un psicólogo, Andrea Fiorenza, autor de "Niños y adolescentes difíciles":

Se ha perdido el concepto de jerarquía. Se ha impuesto una filosofía familiar equivocadamente igualitaria. Cuando el niño o el joven intentan saltarse las normas, no hay que dejarse ganar el pulso. Esto ha sido siempre así y sigue vigente. También hay que darles mucho amor, pero eso no es incompatible con la autoridad.

Me permito recordaros que la autoridad no es gritar. Gritar de hecho suele ser muestra de falta de autoridad... sí, sí, ya lo sé, es difícil... pero vamos a intentarlo! es más divertido que seguir repitiendo siempre los mismos errores no os parece?.


De hecho la autoridad tiene que ver mucho con el respeto que nos hemos ganado, el ejemplo que hemos dado y el cariño que hemos prodigado. En realidad los niños obedecen más porque no quieren perder nuestra atención y dedicación hacia ellos que por miedo al grito o al castigo...

Os dejo con una página muy interesante en la que podéis además reiros un rato con un vídeo en el que una mamá y un perro! neutralizan totalmente la rabieta del niño sin dar el más mínimo grito ni ceder ante sus exigencias. No hay cómo ignorar estos comportamientos manipuladores del niño.

jueves, 3 de abril de 2008

sobre el AMOR y el MIEDO.

Generalmente decimos que lo contrario al amor es el odio aunque siempre hay quien puntualiza que en realidad es la indiferencia.
Con el paso del tiempo aprendí que esto no era realmente así...

Lo primero que comprendí es que el odio no es lo contrario al amor sino que es un amor despechado, desviado o pervertido.

En cuanto a la indiferencia, está claro que es lo contrario a la diferencia... que adémás suele ser la causante de que algo nos atraiga -de que no nos sea "indiferente"...-.
Así pues podríamos concluir que la indiferencia es contraria a la atracción, antes que al amor...
...y no es lo mismo la atracción que al amor, esa es otra buena lección que la vida nos da... (no niego que la atracción pueda ser un camino para llegar al amor).

Pero vayamos al grano ¿qué es lo contrario al amor?
Llegó un día en que leí por primera vez aquella revelación: Lo contrario al amor es el miedo.

Si tuviera que escoger una sola enseñanza espiritual o filosófica, me quedaría con ésta.
Creo que casi todo lo demás se desprende de esta frase; que en ella, en alguna medida, está todo dicho.

Pero también sé que es necesario desarrollarla para que las personas que no han llegado a comprenderla puedan hacerla suya. Voy a intentarlo:
Antes de nada empezaré con un par de ejemplos: Ahora que nuestros países europeos están recibiendo la afluencia masiva de inmigrantes que provienen de otros países (de otras culturas, de otras razas...), el nativo de aquí reacciona con acogida, aceptación (que es el terreno del amor: no en vano se ha definido el amor como la aceptacíon de algo o alguien) o bien con rechazo, incluso repulsa que es el terreno del miedo, miedo a otras costumbres, a no entender lo que dicen, al color diferente de una piel, a lo desconocido.










El amor genera convivencia, integración, aprecio y bondad; el miedo genera marginación, persecución, desprecio, maldad. Por supuesto que con frecuencia lo que se experimenta es una mezcla de ambos...

El segundo ejemplo es en realidad una comparación, tan sólo una metáfora:
Tradicionalmente en casi todas las culturas el color blanco se identifica con el amor puro (trajes de novia, rosas blancas, etc...) Además el blanco perfecto es el resultado de la unión de todos los demás colores. De igual forma debemos comprender aunque sé que no es fácil que el amor engloba a todas las emociones del ser humano, por eso todo lo perdona y todo lo comprende en lugar de criticarlo, porque todo está en él.
El color negro es la ausencia de color: todo lo contrario al blanco. De igual modo el miedo es la ausencia de amor. Incluso el color negro y la oscuridad se asocian al miedo, a la falta de luz.














La relación entre el amor y el miedo es de opuestos perfectos y absolutos. Funciona igual que la relación entre el blanco y el negro.

Para que te resulte fácil la metáfora, imagínate un mundo en blanco y negro. En él no todo es blanco o negro, de hecho casi nunca hay cosas del todo blancas o del todo negras: hay mil matices grises, pero si hay blanco suficiente todo resulta claro, sin embargo si predomina el negro, el tono se ve oscuro. Que predomine el negro significa que falta blanco, sólo eso. El negro en realidad es la nada, el vacío, una ilusión.

Si relees este último comentario sobre el mundo en blanco y negro y sustituyes blanco por amor y negro por miedo, verás cómo funcionan las cosas.

Por supuesto que estamos haciendo este juego con el blanco y negro de un modo simbólico, cualquiera que tenga la tentación de entender que todo lo blanco es digno de amor o produce amor y lo negro alrevés (tentación en la que algunos racistas caen, si es que aceptamos que hay gente negra y blanca que es la primera mentira ya de entrada) está fabulando y no está entendiendo nada... en fin no confundamos las cosas y tomemos la metáfora como lo que es.

Aclarado esto continuamos con nuestro ejemplo:
Por supuesto que en la realidad hay más colores y también goza de mucho más color nuestra vida emocional, hay ternura, atracción, indiferencia, vergüenza, ira, odio, complicidad... todos estos colores son también importantes para tener una vida sana y feliz, pero recuerda siempre que cuando empieces a ver todo muy "negro", el "blanco", el amor puro (la reunión y aceptación de todas las demas emociones humanas) es el que tiene más poder para que se haga la luz en tu vida.

Hay otros colores que también puedes usar: el sentido del humor da muchísima luz también, quizá sea algo así como eso que llaman un blanco roto... y la ironía, pudiera ser amarillo limón? no sé, la ternura, ¿rosa?, no lo sé, pero está claro que el que más va a neutralizar al negro es el blanco, porque son opuestos y el negro (miedo) es la negación del blanco (amor).

Es bueno ser consciente de que cuanto más miedo sienta, menos amor tendré y que, por tanto, si fomentamos el amor en nuestros pensamientos, el miedo tiende a desaparecer. ¿Cómo puedo hacer para fomentar el amor o hacer desaparecer mi miedo? Pues intentando conocer mejor, en un acercamiento positivo, aquello que me asusta.


Lo primero que vemos ya, es que el amor puede crecer gracias al conocimiento, necesita de él en realidad ya que no se puede amar lo que no se conoce... ("del roce nace el cariño").

Esto no quiere decir que todo lo que conozcamos mejor lo vayamos a amar más (a veces le cojemos "manía", aversión o fobia a algo y conforme lo vamos conociendo lo rechazamos más porque nos fijamos en sus aspectos negativos), pero sí es cierto que lo ideal para poder amarlo es fijarnos en sus aspectos positivos y aceptarlos y eso conlleva tiempo y conocimiento.

El conocimiento nutre al amor de igual manera que la mente siempre es el alimento del corazón (otra gran verdad revelada). Un corazón que no es nutrido por un buen conocimiento nunca produce un verdadero amor sino cercanía, necesidad, apego, dependencia o como lo queramos llamar, pero el amor con mayúsculas es otra cosa, es algo profundamente espiritual, y por lo tanto, consciente, perseverante e inteligente. El conocimiento y la verdad le sientan bien.

Respecto a este tema de que no se puede amar lo que no se conoce, puedo dar otro ejemplo, en este caso un ejemplo personal: yo le tenía en tiempos auténtica aversión a los temas legales, todo lo que sea jurisprudencia. Hasta que en unas oposiciones que intenté sacar de jovencito, tuve que lidiar con estos temas y poco a poco fui descubriendo un mundo nuevo que me iba cautivando, si no me llegó a apasionar seguramente es porque al final abandoné esas oposiciones, pero de haber seguido con el tema, estoy seguro de que cada vez me hubiese sentido más cerca de los asuntos legales.

Y es que el amor también es cercanía. La lejanía destruye el amor ("amor de lejos... amor de pendejos" dicen en México).

El amor produce acercamiento, contacto mientras que el miedo produce huida.

Pero volvamos al tema: Si no hay verdadero conocimiento, no es amor sino "enamoramiento", capricho, obsesión, fijación, necesidad... El amor es lo que siente un compositor por la música o los padres por sus hijos (Va evolucionando de una ilusión muy grande a una aceptación total. Crece con el tiempo).
Hay además algo muy importante que procede igualmente de nuestro ser superior y no del corazón y es la intención, el hecho de querer querer, define al verdadero amor.

El amor, llevado al límite, más que un sentimiento es una decisión. Esto entronca de algún modo con la idea de la buena voluntad que formuló Kant. El verdadero amor es tal por ser voluntario y consciente, es consecuencia (y causa) de la libertad personal más que de la necesidad o la comodidad.
Como he leído en un libro del escritor hindú Deepak Chopra, el amor no es lo que sientes, el amor es en lo que te conviertes...
Para ello debes haber comprendido antes que: nada merece más la pena que convertirte en ello. Es amor por decisión, por deseo de amar... o sea que el amor verdadero surge como una potencia, no como una necesidad.
Pero y qué hay del miedo? El miedo, al contrario, procede del desconocimiento y es siempre, por definición, a lo desconocido. Aquello que no sabemos que nos puede reportar, nos puede produce inquietud y temor.
Quiero dejar claro antes que no siempre lo desconocido nos producirá miedo, ya que tiene la capacidad también de atraernos, excitarnos, esa atracción por lo desconocido es lo que llamamos aventura y es la inseguridad como potencia y no como sufrimiento. Puede resultar necesaria y refrescante a veces. Con el tiempo suele derivar no obstante hacia ago mas estable (a través del conocimiento) o si no, tiende a desaparecer.
También puede darse el caso de que sea algo conocido lo que nos "asusta" (volar en avión, las serpientes, enamorarte...) entonces estamos ante un caso de trauma psicológico o "fobia", no es en realidad miedo sino un sufrimiento mental que surje por heridas pasadas pero no cicatrizadas bien por así decirlo.
El miedo genuino es eso que se te apodera en un callejón oscuro en una ciudad desconocida en el momento en que oyes un ruido que jamás antes habías oído...

El miedo es inseguridad en estado puro mientras que en las fobias hay ciertas cosas que ya sabemos porque hemos vivido antes esa situación que no nos gusta. La fobia es el rechazo por algo que, aunque no nos es del todo desconocido, no acabamos de aceptar como es. Hay otro concepto que se parece al amor a priori y es el apego: es el refugio en algo o alguien que, aunque en el fondo no aceptamos, no lo queremos rechazar por miedo a afrontar su pérdida.
En el apego no hay verdadero amor sino ansiedad ante la pérdida. Si lo jugamos en positivo se convertiría en amor al buscar estar con la persona en vez de temer perderla. Pero esto pasaría por comprender y aceptar todo lo bueno que hay en ella. En la fobia no hay verdadero miedo a lo desconocido sino ansiedad ante el encuentro con algo ya vivido antes.

Pero sigamos con el amor y el miedo, nuestras emociones principales...(simplificando y para entendernos ya que el amor en realidad para mí no es una emoción sino algo mucho más elevado y que no corresponde al cuerpo emocional del individuo. El amor real es un sentimiento, como la solidaridad, o la compasión (en realidad el amor es el sentimiento total e incluiría a estos dos) requiere pues de un pensamiento o convicción previa y, por tanto, es algo más espiritual, es más profundo que una emoción, procede de un nivel más alto).
El amor es la sensación de placer psicológico, es la más placentera para el espíritu..
El miedo es el dolor psicológico, es lo más desagradable para el espíritu


El amor es la expresión de la salud emocional y psicológica, el miedo es el síntoma de todo lo contrario: Los síndromes ansiosos y depresivos se caracterizan por los miedos que desarrollan quienes los padecen, el síntoma principal de una depresión no es en absoluto la tristeza. Esta es una emoción normal y totalmente reivindicable como parte de la vida emocional sana de un ser humano.
Una persona hundida en una depresión o en la locura sufre continuos miedos y fobias, su vida se convierte en una huida, cada vez hay menos seguridad...

El miedo produce enfermedad a todos los niveles (las disfunciones psicológicas producen disfunciones a nivel del cuerpo como todos los terapeutas modernos sabemos). No hay ninguna sensación más devastadora para el cuerpo y el alma que ésta.
A veces confundimos la tristeza natural de una pérdida con el miedo a quedarnos solos, tal vez para siempre... la primera sensación se puede vivir sin demasiado drama y bien canalizada, con el tiempo, incluso "saborear" en forma de melancolía, la segunda es profundamente destructiva para nuestro ser. Ataca de frente nuestra salud, nuestra integridad.
Pensemos por un momento: quién desarrolla más miedos, una persona rodeada de amigos y familia o una persona aislada y sin apoyos emocionales? Quién se deprime antes? Ya hemos aclarado que la depresión está en el terreno del miedo, Porque cuando estás lleno de amor por tu vida, tus gentes y tus dedicaciones nos resulta imposible deprimirnos o enloquecer (enloquecer es huir de la realidad).
Los síndromes depresivos tienen algo en común y es que en el fondo del problema hay un bloqueo que nos impide expresar nuestros sentimientos, una incapacidad de reaccionar emocionalmente ante las cosas.
Si negamos todas esas emociones, todos los colores, qué nos queda?... El negro, el miedo.
Es curioso porque en los desarreglos emocionales ansiosos o depresivos (dos caras de la misma moneda) se suele presentar un bloqueo mecánico del cuello, que los osteópatas disfrutamos liberando, este bloqueo es como una barrera que impide que fluya la energía entre la cabeza y el pecho, entre nuestros pensamientos y el corazón (a donde deberían llegar para calentarse emocionalmente).
Al vernos obligados a vivir sólo a nivel mental, quedamos recluidos en esa enfermedad que llamamos depresión, en la que el resto del cuerpo llega a no sentirse incluso (la sed, el hambre, el deseo, el tacto, los olores parecen no tener presencia en el enfermo). El sufrimiento se instala en la mente y la mente sin corazón es puro miedo, de nada se fía, todo lo analiza, todo le preocupa, todo se vuelven dudas, no hay certezas, porque todo está helado, el calentador emocional está desenchufado y queda al mando una mente solitaria que se neurotiza relativizándolo todo sin conseguir nunca sentirse segura.
Tampoco creáis que vivir en el corazón sin ser nutrido por la psique con buenos pensamientos es ningún chollo: es la impulsividad, la enfermedad mental o incluso la locura.
Decíamos que la locura es la huida de la realidad y un corazón que "no sabe" es un corazón que no ve (el que no sabe como el que no ve dice el refrán...) y por tanto se pierde de la realidad generando de igual forma el miedo y demás emociones "oscuras": el victimismo, el sacrificio, el odio, la paranoia... La inmadurez en definitiva que puede provocar en algunos casos hasta el crimen pasional o el suicido por no ver otras salidas más inteligentes ante las cosas, por no saber relativizar. Por tomárselo todo demasiado "a pecho"...
Yo cuando veo a esas jovencitas que van siempre con un t-shirt con un corazón enorme (aunque comprendo que es lo que les toca a esa edad: estar un poco loquitas...) me dan ganas de regalarles otro con un cerebro porque esa errónea, con perdón, cultura del amor de corazón ese de: haría cualquier cosa por ti, que sin ti no soy nada, etc... lleva a todo tipo de excesos cuando no a la enfermedad o a la dependencia patológica de sustancias, sexo, etc... porque un corazón solo no ve, sólo es un motor que da vueltas sin un volante que le guíe. Se va a hacer mucho daño, seguro. El amor tiene la necesidad de ser emocionalmente inteligente y esto es algo que se aprende.
Se me ocurre en estos momentos que seguramente el amor no sea más que el buen entendimiento entre el corazón y la cabeza, o que el amor es lo que sienten entre sí el corazón y la cabeza... Por lo que cualquier bloqueo o desencuentro entre ellos (en realidad suele ser simple falta de aprendizaje o entrenamiento de alguno de los dos, porque a amar se aprende insisto!) produce como resultado el miedo, la falta de flujo de la corriente amorosa.
La deducción (lógica) es el lenguaje predominante que utiliza nuestro córtex cerebral, el impulso (emocional) es la expresión del corazón y la intuición es la forma de conocimiento superior y por la que nos llegan las certezas, la seguridad, la salud y la felicidad, si es que todo esto no es lo mismo. La intuición es clarividente y cuasi adivina. Todo lo sabe porque sintoniza con la realidad absoluta. La intuición no duda como la cabeza ni se engaña como el corazón, en realidad es el corazón y la cabeza en armonía y acuerdo diciendo la misma cosa. La intuición es la percepción de las cosas que corresponde al amor verdadero.
Vaya, que sólo se desarrolla la verdadera felicidad cuando el corazón y la cabeza trabajan juntos. Se ha demostrado ya en medicina bioenérgetica que el amor es un sentimiento que nace en alguna parte del cerebro, tal vez la glándula pinneal (alma?) y desciende hacia el corazón (donde se amplifica esa energía ganando espontaneidad y fuerza?), antes de salir al exterior a través del brazo izquierdo, sí, sí, he dicho el brazo izquierdo. El que duele en los ataques cardíacos, que son somatizaciones de haberle dado la espalda al corazón en nuestra vida (generalmente por apego al dinero, éxito, fama, poder y otras drogas duras...).
Vemos pues que el amor es la fuente principal de rearmonización del cuerpo, psique y alma. El amor, la empatía, si son sentidos de forma verdadera, todo lo sanan.
Nunca debemos despreciar el potencial del amor verdadero puesto que no conocemos nada más poderoso en este mundo. El amor real hace milagros, tiende puentes en lugares imposibles...

El amor por tanto genera sanación y el miedo enfermedad.

El amor es pues aceptación, el miedo rechazo.
El amor produce placer, el miedo dolor, sufrimiento.
El amor genera valentía. (coraje viene de cor-cordis, corazón en latín). El verdadero valor produce amor. El miedo produce cobardía y ésta produce miedo.
El amor inspira acercamiento, el miedo huida.

Lamentablemente hoy día el amor y la empatía están con frecuencia lejos del sistema oficial de salud. De ahí el resurgimiento de nuevas y antiguas formas de terapia.
La valentía es el ejercicio de la libertad, o bien: la libertad es el ejercicio de la valentía. Por tanto el amor es libertad.
El miedo nos hace sus prisioneros, o bien: el sentirnos apresados, dependientes, nos acobarda.
El amor es confianza, el miedo es desconfianza.
El amor es comunicación sincera, el miedo genera incomunicación.

El amor es verdad, el miedo es mentira, es un producto irracional de la mente enferma, todos estamos en algún grado enfermos, claro, nadie es perfecto... El miedo existe sólo dentro de nosotros: es como un fantasma que se nos viene a la cabeza en una habitación oscura... que sólo existe porque le permitimos que nos asuste, basta con encender la luz del amor y entonces descubrimos que allí no había nadie, el fantasma desaparece.

El amor es racional, funcional, útil, constructivo, genera felicidad, el miedo es irracional, disfuncional, inútil, (no confundir el miedo con la prudencia, la consciencia o el respeto ante algo o alguien), destructivo, genera infelicidad.

El amor es sabio, puesto que conoce.
El miedo es ignorante puesto que desconoce.

Sócrates nos enseñó con su intelectualismo moral que los malvados son en realida ignorantes.
Los bondadosos son los sabios, que generan felicidad para sí y para los demás.
Así pues el amor es la bondad, la sabiduría.
Y el miedo no superado produce siempre maldad, es ignorante y se defiende y ataca siempre.

El amor es la energía del alma, los miedos anidan en un alma sin energía.

El amor que es también libertad y valor, produce responsabilidad en su justa medida, el miedo produce seres irresponsables que huyen de las cosas y siempre ponen excusas.

El amor te expande, el miedo te encoge. El amor te hace grande, el miedo te hace pequeño.


El amor es positivo, el miedo es negativo:el miedo al amor es menos por más (menos)
el amor al miedo (la aceptación de nuestros miedos) es más por menos (menos)
el amor al amor (la aceptación del amor) es más por más (más) y siempre más, ya que el amor nunca se agota ni se gasta, cuanto más se da más se tiene...
el miedo al miedo es el único miedo sano, rechazar el miedo nos hace huir de él en favor de nuestra propia salud... y es menos por menos (más).
Tradicionalmente se nos ha representado o personalizado el amor por la figura de dios. A su contrario se le representa en todas la culturas como un ser infernal, ángel caído, que básicamente es un arquetipo que nos produce una emoción: temor.
El amor es la realidad más grande e importante que existe, la iluminación; el miedo es la oscuridad y un fantasma que nos persigue.
El amor, dios, está en todas partes, el universo está hecho de amor y por amor... el miedo (el demonio) en realidad no existe sino que es un producto irracional de nuestra imaginación.

Las definiciones de amor son esclarecedoras: el simple regocijo por la existencia del otro... (el miedo producíría pues la pura desaprobación ante la existencia del otro).
También se dice y esta definición me gusta muchísimo que el amor es el deseo inevitable de ayudar a alguien a que sea él mismo, el miedo conlleva pues la pulsión inevitable de impedir a los demás que sean ellos mismos. Entendamos bien que siendo un criminal o un peligro social nunca somos nosotros mismos, ya que el ser humano es amor en sí mismo cuando está sano, sólo la disfunción, la perversión de nuestras capacidades y la enfermedad siempre nos restan libertad y nos hacen malos en realidad.

Dios es amor, el universo es amor, el miedo es la falta de amor, es como el frío que es la ausencia de calor; de ello se deriva que el miedo es también la negación de dios, entendido este concepto de forma amplia: como universo o amor.
Sólo hay una cosa que tienen en común el miedo y el amor, la excepción que confirma la regla de su oposición total: y esto es que tanto el uno como el otro tienden a ser contagiosos.

Como nadie somos perfectos todos sentimos a veces amor y otras miedo. Es normal que así sea, nadie puede estar lleno de amor hasta arriba, somos humanos, falibles, siempre quedará algún vacío de amor en nosotros, ese vacío, esa nada que en realidad no es nada en sí misma, es lo que llamamos miedo, el amor es plenitud y el miedo nos produce una sensación de vacío.
El Tao dice que los contrarios se definen: el amor define al miedo igual que lo lleno define a su vez a lo vacío: por mucho amor que sembremos, siempre habrá miedo, gracias a ello tenemos motivos para seguir buscando amor para ir llenando ese vacío, gracias a ello también avanzamos. No se trata de negar ese vacío sino de aceptar, con amor, que nuestro camino siempre estará en sembrar la mayor cantidad de amor que nos sea posible sin negarnos nuestros miedos cuando los sintamos, hay que saber vivir con ellos, es la única forma de vencerlos. Negarlos sólo los engorda. No se puede llenar un vacío cuya existencia no se reconoce.

Por tanto:
Cuanto estéis dando algo a alguien, podéis verificar si lo que le estáis aportando es amor y seguridad emocional, o temor e inseguridad, porque con frecuencia nos van a aceptar por igual lo uno como lo otro, son fácilmente transmisibles y contagiables a nuestros semejantes.
Tened siempre en cuanto que cuando algo os produzca miedo tenéis también la opción de intentar amarlo.

Cuando tengáis que escoger entre dos caminos, podéis decidir antes cuál es el camino del amor y cuál es el del miedo.
El que escoge el camino del amor no se equivoca nunca.
El miedo no es por sí mismo una razón suficiente para tomar una decisión madura. A todos nos puede producir una reacción emocional de huida pero lo suyo es que sea pasajera hasta que volvamos a tomar el mando desde nuestro ser, nuestro yo superior, nuestra alma.
El miedo puede ser, por tanto, causa de postponer o replantearte una decisión pero si es la única causa de la decisión, eso no es una decisión es una huida.
Es como si fueras a pintar tu dormitorio y el color te saliera oscuro, esa no es razón para decidir no pintarlo. Basta con tomarse el tiempo de añadirle algo de blanco...
El amor siempre es una razón suficiente en sí misma.
Recordad siempre que en vuestro corazón cabe tanto amor como miedo no haya y viceversa.
Bueno, no le doy más vueltas al tema, espero que os haya sido útil, con ese fin lo escribí.
Un saludo amigos, con todo mi amor... 

Carlos Marcos © 2008


lunes, 17 de septiembre de 2007

T. S. Elliot y el picapedrero chino.

En la película "A love song for Bobby Long" el protagonista, interpretado por John Travolta, recita unas palabras de reconocimiento a su hija.
En ellas cita al premio nobel de literatura norteamericano T. S. Elliot: "No dejaremos nunca de explorar... y al final de toda nuestra exploración, llegaremos de nuevo al punto de partida y entonces lo conoceremos por primera vez."

A mí esto me hace pensar en los años que pasé como alpinista , escalando y a veces jugándome la vida, para al final descubrir que tal vez la felicidad que buscaba estaba en todos los procesos sencillos que yo despreciaba en aquella época.
Ahora he vuelto a vivir una vida "normal" en la que hacer deporte, leer, ver una peli o estar en buena compañía, lo que desde luego debe incluir también estar solo... pueden resultar el colmo de la realización.

La inmensa mayoría de los maestros espirituales, nos enseñan que tras la aventura del autoconocimiento, el crecimiento personal, la meditación y todos los maravillosos viajes interiores o exteriores en los que nos embarquemos, al final, antes o después, se impone una vuelta a la "realidad", a la rutina del mundo cercano... a hablar con nuestros vecinos.

¿Pero por qué después de todo lo aprendido no queda más remedio que volver para aplicar nuestra sabiduría a lo cotidiano?
Seguramente porque esto nos da la oportunidad de poder compartirlo...

La cita de T. S. Elliot, acababa diciendo que "...entonces lo conoceremos por primera vez". En efecto, al llegar de nuevo al punto de partida, ya nunca nada será igual que antes. Somos nosotros los que hemos cambiado y por tanto la realidad que percibimos es completamente diferente.

Supongo que cuando vuelves de la exploración vienes como un comerciante que llega de una antigua ruta con las alforjas llenas. Como si hubieras hecho tu beca Erasmus y ya "supieras vivir" y volvieras para demostrarlo; y vives el redescubrimiento de todo a través de unos nuevos ojos, los de la aceptación del mundo y sus gentes.

Es imposible llegar a vivir todo esto sin antes haber partido, aquellos que nunca abandonaron su seguridad jamás crecen lo bastante para apreciar realmente lo que tienen, no pueden apreciarlo sin haberlo perdido antes...

Sólo arriesgándose a perder, se gana. Y después de cada ganancia hay que arriesgar otra vez, porque si no, te estancas y más que un viaje interior, la vida es quizá una sucesión de escapadas y sus respectivas vueltas a casa...

Tradicionalmente, en el mundo oriental, la forma como se escapa es la meditación, pero los occidentales habitualmente necesitamos arriesgar: perder todas nuestras referencias vitales, familiares... (o bien enfermar gravemente) para llegar a ese estado de revalorización de nuestra vida. Una doctora norteamericana llegó a decir que la forma de meditación del occidental es la enfermedad...

Esa "revolución" (esa vuelta completa que damos en nuestra vida) resulta, necesariamente, REVOLUCIONARIA: Produce el encuentro por fin con la felicidad (que no la euforia). Además nos da la comprensión clara de que la verdadera felicidad no depende tanto de lo que hacemos, dónde lo hacemos, etc... como de nosotros mismos y de nuestra capacidad de enfocar las cosas con sabiduría y serenidad, en definitiva de valorarlas lo suficiente como para ser felices.

No existe nada más espiritual en esta vida que el día a día vivido felizmente.

¿Recordáis aquel picapedrero chino del cuento? El que, no contento con su suerte, le pide a Dios que le convierta en un rey (y Dios así lo hace), y luego prefiere ser el sol, luego ve que es mejor ser nube, y aún descontento, prefiere ser viento, pero aún le parece más fuerte ser una montaña de roca... hasta que un día aparece un picapedrero y empieza a clavar el pico en su costado... entonces él quiere ser de nuevo... Picapedrero!
La diferencia entre este picapedrero que está de vuelta y aquel otro del principio del cuento, reside en que el primero ya no desea ser otra cosa que lo que es... gracias a la aceptación (que no resignación) que produce el amor.



Carlos Marcos © 2007

domingo, 16 de septiembre de 2007

¿Críticos o cítricos? (opiniones... ¿sostenibles?)


Anoche me quedé viendo la película "Una canción del pasado" protagonizada por John Travolta y Scarlett Johansson. Travolta está magnífico (Fausto Fernández, crítico de la revista Fotogramas, dice que está como para hacer poner de rodillas y pedir perdón a todos sus detractores...). No voy a añadir nada más, ni quito ni pongo coma.

Scarlett Johansson hace también una interpretación increíble, llena de medida, sensibilidad, sensualidad y sutileza, como nos tiene acostumbrados... Algunos críticos, incapaces de ver más allá de sus narices y profesionalizados en el arte de proyectar sus propias frustraciones sobre todos aquellos que SI se atreven a crear algo, hacen comentarios del tipo: "ni siquiera Scarlett es capaz de salvar la película con su mirada lánguida y esa actitud desmayada...". Hace falta ser un poco desalmado para no ser capaz de ver el alma de Scarlett saliendo a través de sus ojos. Interpreta con una sinceridad deslumbrante, como si no interpretara, como sólo saben hacer los grandes. En un segundo puede incendiar el mundo con su mirada.

El voto del público para esta película, veo en una página web de temas cinematográficos, está sobre un ocho, el de los críticos consultados es de un cuatro, siempre sobre una escala de diez.

Siempre lo he sabido, pero ahora confirmo de forma digamos matemática, que cualquier ciudadano medio interesado por el cine me dará una versión, el doble de fiable, de la película que la de la mayoría de los críticos, salvo honrosas excepciones como la del ya citado Fausto Fernández.

Dicen que hay dos tipos de personas: los hacedores y los críticos. En este mundo de la pantalla está claro que los hacedores son mayoría, a Dios gracias: Autores, guionistas, directores, productores, realizadores, actores, técnicos... yo incluyo entre los hacedores a los críticos con "oficio" y responsabilidad , desde luego. Después están los críticos demoledores... los que no construyen nada...

Los críticos en general hacen un trabajo efímero, que no es de creación sino que se apoya en una obra previa (en la mayoría de los casos no para sustentarla ni para elevar nada digno sobre ella... ). En el caso de estos que yo llamo demoledores, como su nombre indica, se apoyan en la película para derribarla. Además ellos no están sujetos a crítica con lo que se dedican sin restricciones a machacar a los creadores para hacerles pagar por su osadía.

Uno de estos se ha atrevido a realizar la estimulante y refrescante tarea de recopilar en una gran obra todas las películas que ha podido, a modo de diccionario enciclopédico, para después dedicarse a derribarlas una por una en cuatro líneas contadas, con lo que de paso se carga, o mejor dicho se intenta cargar, esos filmes que pertenecen a nuestra memoría colectiva, al recuerdo grato o emocionado que conservan con frecuencia millones de ciudadanos mucho más agradecidos.

En realidad críticos destructivos los hay en todas partes, como esos individuos que dicen que ellos no votan a ningún partido porque: "Son todos unos ladrones!" (Piensa el ladrón...) Son también gente que ha encontrado un espacio seguro, su burladero desde el que mofarse, su trinchera desde la que disparar cómodamente. Ante todo no preocuparse, que ellos no se van a meter nunca en política, ni de presidentes de la comunidad, vaya....

Casi todos los críticos cinematográficos sustentan además un falso prestigio y poder de influencia, ya que la mayoría de los mortales rara vez los leemos... Muchos de ellos se ganan la vida sacando fallos con una saña inmisericorde que sorprendería si no fuera porque somos multitud los que ya nos hemos dado cuenta de que en esta vida tiene que haber gente para todo.

Por supuesto que estos críticos resentidos tienen su público, ya he dicho que hay gente para todo, incluso hay algunas películas con las que son complacientes. Estas escasas creaciones favorecidas por su crítica se dividen en dos grupos, según he ido observando:

El primer grupo es el formado por las películas que verdaderamente les gustan, de verdad, de corazón, las que son como ellos: críticas, negativas, cínicas y faltas de compasión, cuando no directamente sórdidas, retorcidas y truculentas. El otro grupo es el de las grandes obras clásicas, con frecuencia sobrevaloradas, tipo "Casablanca" o "Lo que el viento se llevó", que han adquirido la categoría de mitos cuasi intocables por lo que estos escribientes no tienen los redaños de tocarlas; porque esta clase de críticos son cobardes y no se oponen a la ortodoxia establecida.

Sin embargo sí se ensañan con los directores noveles como en el caso de la directora norteamericana que firma "Love Song for Bobby Long" o, por poner otro ejemplo, con el magnífico director de "Los chicos del coro", Christophe Barretier creo que se llama. Como también es la primera película que firma, lo más bonito que le dijeron algunos sobre ella es que era plana... Son cobardes y cómodos, son de esos que quieren destacar no creciendo sino cortándole la cabeza a los demás... Eso sí siempre sin arriesgar nada.

Desde aquí mi admiración para los creadores valientes que nos hacen la vida más agradable con sus obras a pesar de los disgustos que los envidiosos les hacen pasar. Rompo una lanza en favor de los críticos sanos, que ellos ya saben de sobra quienes son, y que no son creadores frustrados sino simplemente amantes del buen cine.

Y por último reconozco que esto que acabo de escribir es una crítica y además destructiva. Me responsabilizo de ella, y la justifico ya que mantengo que lo suyo es ser tolerante pero no con los intolerantes. Decían en el Mayo francés: "Prohibido prohibir"...

Es bueno ser positivo... pero no con los negativos. Con estos hay que ser negativo, ya que no entienden otro idioma. (y si no que se lo digan a Zapatero con el tema del terrorismo).

La vida siempre tiene su aritmética que no falla, aunque muchas veces no queramos saber contar.... Esa justicia lógica, nos indica que más por menos da menos, por ello no quiero ser complaciente con los detractores del talento (no quiero ser positivo con los negativos...) menos por más da más, por eso no quiero ser negativo con los críticos "con criterio", con criterio sano, vaya... Por último menos por menos da más, y por eso me he decidido a escribir este artículo para expresarme en contra de la destrucción sistemática. En definitiva, que la negatividad gana siempre ante la positividad excepto cuando se les responde con la misma moneda... Por supuesto que más por más da más, miel sobre hojuelas... y yo me despido ahora porque ya no doy más de... SÍ.

Carlos Marcos © 2007

jueves, 30 de agosto de 2007

Un lugar lleno de vida


Mi pueblo es una ciudad (o mi ciudad es un pueblo) y eso se nota en cantidad de pequeños detalles "rurales". Son detalles de vida. Una vida que se abre camino de un modo que sería impensable en una auténtica urbe.

Esta mañana he salido a hacer un recado y me he encontrado, en la calle del Obispo, con una niña pequeña que jugaba con algo que había en el suelo. Como soy curioso por naturaleza me he acercado inmediatamente. Con los niños da gusto, no hay recelo ante un desconocido. Estábamos en el hall de entrada a una elegante tienda de ropa del centro de mi... digamos ciudad. La niña, seguramente la hija de la propietaria, observaba entusiasmada los pasos de un enorme insecto verde que se paseaba, en apariencia tranquilamente sobre, el felpudo pijo de acceso al local.

No creo que el bicho en cuestión estuviera pensando en comprarse ropa; su capa natural, de un delicado verde hierba, era de una elegancia inmejorable.

"Es una mantis religiosa" le he dicho a la nena que la seguía observando con sus enormes ojos marrones. "Después de hacer el amor se comen al macho", le he comentado todo interesado.
La niña ha hecho un mohín como si de repente hubiera descubierto que su mejor amiga del colegio es una criminal. Un poco arrepentido de mi falta de delicadeza, he proseguido camino no sin antes decirle: "No la mates, eh?".

Ella me ha mirado como si estuviera loco... ¿Como se me había podido ocurrir semejante idea? Entonces yo me he ido, un tanto cortado, pensando que la pobre niña estaba allí tan tranquila hasta que llegué yo con mis historias de sexo y violencia...
Sigo mi camino hacia el supermercado, porque es que yo iba a comprar papel higiénico, por qué negarlo...(primero sexo, luego violencia y ahora me pongo en plan escatológico! Llevo un día...).
En esas estamos cuando justo antes de entrar, me encuentro con una perra dálmata que se llama Friky (me conozco a casi todos los perros del lugar). Está olisqueando al pie de un semáforo.
Me acerco también esta vez a mirar, porque los niños y los perros siempre son buenos indicadores de historias interesantes, sobre todo para quienes cultivan el alma del niño eterno, como proponía Tagore.

Precisamente a eso me dirigía cuando he visto que lo que atraía a la Friky era un caracol de buen tamaño que estaba adherido al poste. No sé que hace un caracol trepando por un semáforo a la una del mediodía de un día, no muy caluroso debo reconocerlo, de finales del mes de Agosto... pero desde luego no me pareció una mala señal.

Un semáforo en la gran ciudad estaría cubierto por ese fino polvillo de contaminación que lo recubre todo. Creo que no sería un lugar colonizable por ningún molusco... (son los caracoles moluscos??). Este, en cualquier caso, casi parecía haber confundido el semáforo con un árbol.

Ya he comprado el papel, es una papel que desarrolla... "un papel" muy importante en nuestras vidas (o tal vez debí decir desenrolla)...

Y me vuelvo para casa pensando en estos y otros pequeños detalles de fauna pirenaica-urbana: como el búho del Paseo de la Constitución que los ingleses vienen a observar y escuchar las noches de verano; o las garduñas, "fuinas" como las llamamos en Aragón, que se esconden debajo de los coches (junto a la Ciudadela, en pleno casco urbano de Jaca) como si fueran gatos, esperando el momento de salir corriendo hacia el contenedor de basura de la esquina. Están además los milanos reales que se llegan a posar en el suelo de los glacis, ese césped de prado natural, que rodea a la misma Ciudadela.
También pienso en los buitres que a veces se mecen planeando con la brisa de ladera a escasos metros del paseante, en el lugar que aquí llamamos el Rompeolas (aunque desde la desaparición del antiguo Mar de Tetris no haya roto ni una triste ola por aqúí).

Y llego a casa y poco antes de "desenrollar mi papel" como ser humano que soy, me digo a mí mismo que estos ejemplares de fauna salvaje constituyen un auténtico marcador ecológico. Sí, lo mismo que la proliferación de líquenes (que es sabido que confirman la pureza del aire) en mi balcón.
Me planteo si la presencia de estos y otros animales, no serán el elemento definitivo para medir la calidad de VIDA en una ciudad o un pueblo (un ecosistema urbano o semiurbano). Quién mejor que el resto de los seres vivos para corroborarlo. Habiendo este nivel ecológico, el resto de elementos que conforman nuestra calidad de vida sospecho que vienen por añadidura...
Está claro que en el caso de mi pueblo, aún no hemos perdido el norte en cuanto a la calidad de su aire y de su entorno. Pero no hay que bajar la guardia porque la amenaza está ahí.

Ahora ya, muy satisfecho de estas reflexiones me dirigo a estrenar el papel y a devolverle a la naturaleza lo que es suyo... y es que yo también tengo derecho a estar... lleno de vida.
Carlos Marcos © 2007